La reciente paritaria de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) ha encendido una fuerte disputa con el sector de los autoservicios mayoristas, agrupados en la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM). A pesar de que la federación gremial alcanzó un acuerdo con otras cámaras empresarias, los mayoristas han rechazado el entendimiento, acusando la existencia de «costos ocultos» que, según ellos, encarecen la actividad y no benefician a los trabajadores.

Los reclamos del sector mayorista

Los distribuidores y mayoristas, a través de CADAM, han exigido a la Secretaría de Trabajo que no homologue el acuerdo salarial. Su principal argumento es que no participaron de la negociación y que no se sienten representados por las entidades que sí firmaron. Más allá de la cuestión formal, su rechazo se centra en los aportes compulsivos que, denuncian, elevan la carga laboral y terminan impactando en los precios al consumidor.

El sector mayorista sostiene que estos aportes son «autobeneficios» para los gremios y cámaras que suscriben el acuerdo, y que no se traducen en mejoras salariales reales para los empleados. La posición de CADAM es clara: quieren discutir «salarios reales, sin seguir financiando las estructuras» impuestas en los convenios colectivos.

Los «gastos ocultos» bajo la lupa

La investigación periodística ha identificado varios puntos de fricción señalados por los mayoristas como «gastos ocultos»:

  • Aporte Solidario por COVID-19: Se trata de una contribución obligatoria a la obra social OSECAC, instaurada en 2021 durante la pandemia. CADAM denuncia que este aporte sigue vigente con un valor mensual por empleado, a pesar de que la emergencia sanitaria ya ha concluido, e incluso se cobra a trabajadores no afiliados a esa obra social.
  • Aporte al INACAP: El Instituto Argentino de Capacitación Profesional recibe un aporte mensual obligatorio. Según los empresarios, se trata de «un fondo millonario» administrado por los gremios firmantes, y muchos empleados no reciben ninguna capacitación a cambio.
  • Seguro Complementario de Retiro «La Estrella»: Los mayoristas cuestionan este seguro, que consideran una carga adicional sin beneficio claro para el trabajador. Argumentan que del aporte total, solo una parte (el 50%) se destina a una cuenta individual del empleado, mientras que el resto va a un fondo solidario. Proponen que estos aportes se depositen directamente en la cuenta del trabajador para que él decida su destino, en un intento de transparentar el proceso.
  • Aportes sindicales compulsivos: El sector también objeta el descuento del 0,5% del salario de los empleados, estén o no afiliados al sindicato, además de otros aportes zonales, lo que aumenta la carga sin necesariamente mejorar las condiciones laborales de todos.

En un contexto de desregulación económica, los mayoristas argumentan que la imposición de estos cargos va en contra del principio de libre negociación y exigen a las autoridades que se eliminen o se tornen voluntarios, para evitar que las empresas sigan soportando cargas que no benefician ni a los trabajadores ni a la economía en su conjunto.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *