En el marco de una creciente confrontación con el Gobierno de Javier Milei, una parte significativa del movimiento obrero ha comenzado a encolumnarse detrás del proyecto político de Axel Kicillof, a quien ven como el candidato natural para liderar la oposición en las elecciones de 2027. El respaldo no es meramente declarativo: se traduce en apoyo explícito de facciones clave de la CGT y en una alianza estratégica para la construcción de una alternativa de poder.

Las reuniones de Kicillof con la cúpula sindical ya no son esporádicas, sino parte de una construcción política firme. Líderes como Héctor Daer (Sanidad) y Andrés Rodríguez (UPCN), referentes de los sectores más influyentes de la CGT, le han asegurado su total respaldo. Del mismo modo, el poder territorial de Hugo Moyano (Camioneros) se ha sumado a la construcción, demostrando una convergencia de fuerzas que busca posicionar al gobernador como el referente indiscutible del peronismo.

El proyecto Kicillof: un camino para «reconstruir el peronismo»

El proyecto de Kicillof, cuyo espacio político se denomina «Movimiento Derecho al Futuro», se articula como una respuesta directa a las políticas de «ajuste y crueldad» del Gobierno Nacional. Su visión, compartida por sus aliados sindicales, se centra en la defensa del Estado, la recuperación del poder adquisitivo y la reactivación de la economía a través de la producción y el consumo interno.

Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de «construcción», sus pilares son claros y representan un quiebre con el modelo actual:

  • Política de ingresos: A diferencia del Gobierno de Milei que busca un «techo» salarial, el proyecto de Kicillof propone recomposiciones que superen la inflación y recuperen lo perdido. Esto es un punto central para el respaldo de los gremios.
  • Rol del Estado: Se contrapone a la política de desguace estatal. Se buscaría un Estado más activo en la economía, con inversiones en infraestructura, salud y educación, en contraste con el ajuste actual.
  • Articulación política: El objetivo es construir un frente amplio que integre no solo a los distintos sectores del peronismo (incluido el kirchnerismo), sino también a otras fuerzas políticas y sociales, como las que integran la CGT y las CTA.

¿Quiénes lo respaldan y qué dicen los dirigentes?

El apoyo de los Moyano es particularmente significativo. Pablo Moyano ha sido uno de los más vocales en su respaldo, y su nombre en las boletas electorales de «Fuerza Patria» reafirma la alianza. Este sector del sindicalismo, conocido por su capacidad de movilización, es fundamental para la construcción de un proyecto con aspiraciones presidenciales.

El desafío de Kicillof y la CGT es consolidar esta unidad y convertir el descontento social en un proyecto electoral viable. El objetivo es claro: capitalizar el desgaste del Gobierno actual para liderar una alternativa de poder en 2027 y reinstaurar un modelo que, a su juicio, ponga a los trabajadores en el centro de la escena política y económica.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

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