La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) confirmó la profundización de su plan de acción ante el incumplimiento reiterado por parte de numerosas empresas del pago de los aumentos salariales pactados en la última negociación paritaria, firmada el 2 de diciembre de 2025 y cuya homologación por la Secretaría de Trabajo continúa pendiente.
Origen del conflicto
El núcleo del enfrentamiento radica en que diversas compañías, pese a haber sido parte de la negociación y haber solicitado la pauta acordada, no están aplicando los incrementos salariales pactados, según denunciaron voceros gremiales. Esto incluye tanto los porcentajes remunerativos como las sumas no remunerativas que integran el esquema salarial.
Desde la UOM explicaron que este acuerdo paritario contempla un aumento acumulado del 14% y la inclusión de sumas no remunerativas que totalizan $160.000 distribuidas hasta marzo de 2026, en un esquema que incluye tramos de porcentajes y montos fijos distribuidos entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
Este patrón de escalonamiento y distribución coincide con múltiples reportes periodísticos sobre la estructura acordada en la paritaria metalúrgica 2025–2026, que combina porcentajes remunerativos y pagos complementarios no remunerativos para compensar parte de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Medidas sindicales y asambleas
En respuesta a lo que consideran un incumplimiento empresarial, el sindicato dispuso la realización de asambleas en fábricas, especialmente en la provincia de Córdoba, donde delegados de la UOM ya implementaron reuniones por turno laboral para debatir nuevas instancias de presión.
Los dirigentes metalúrgicos advirtieron que el plan de acción puede intensificarse si no se observa una mejora sustancial en la aplicación de las mejoras salariales acordadas. La estrategia sindical contempla la evaluación constante de las medidas en coordinación con los delegados de base.
Incumplimiento y homologación pendiente
La demora en la homologación de la paritaria por parte de la Secretaría de Trabajo añade un elemento de complejidad al conflicto. Aunque este trámite administrativo no impide formalmente que las empresas operen las subas pactadas, varios empresarios han tomado la decisión de no aplicar los aumentos hasta contar con esa validación oficial, generando un punto de fricción con la organización gremial.
Voceros de la UOM interpretan esta actitud como contraproducente y contraria al espíritu del acuerdo, que fue solicitado y validado por las mismas cámaras empresarias en la mesa de negociación.
Contexto de la paritaria metalúrgica
La paritaria de la UOM 2025–2026 representa uno de los acuerdos más importantes del movimiento obrero industrial. Según diferentes fuentes, el entendimiento alcanzado con cámaras como ADIMRA, AFARTE, CAIAMA, FEDEHOGAR, AFAC y CAMIMA excluye a la siderurgia (Rama 21), aunque abarca otras actividades metalúrgicas y metalmecánicas del convenio colectivizado.
Los tramos de la negociación incluyen pagos fijos no remunerativos de $35.000 en octubre y diciembre de 2025, sumados a incrementos del 4,2% remunerativo más $15.000 no remunerativos tanto en noviembre de 2025 como en enero de 2026, seguido por $25.000 no remunerativos en febrero y otros $35.000 en marzo de 2026.
Este paquete totaliza $160.000 en sumas no remunerativas y un 14% de incremento remunerativo, con revisiones previstas para mediados de marzo de 2026.
Escenario de tensión en la industria
La situación de la UOM se da en un contexto económico donde la industria enfrenta caídas de producción y pérdida de empleo, según advertencias de dirigentes sindicales, que anticipan un posible aumento de despidos en sectores como Acindar si no se logra reactivar la actividad productiva.
Además, otros sindicatos de peso, tanto dentro de la CGT como de la CTA, vienen desarrollando medidas de fuerza o planes de lucha ante diversos conflictos salariales y reclamos de homologación, lo que muestra un escenario general de tensión en torno a las negociaciones de paritarias en distintos rubros.
