La cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) se congregó hoy en el camping del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) en la localidad de Ezeiza. La reunión, presentada como un almuerzo de camaradería, congregó a más de 120 secretarios generales de los principales gremios del país, y tuvo un propósito claro: comenzar a delinear la estrategia de la central obrera de cara a su renovación de autoridades, prevista para noviembre.
¿Por qué se reunieron?
El encuentro sirvió como el puntapié inicial para la discusión sobre la futura conducción de la CGT. La central busca alcanzar un acuerdo de unidad que evite rupturas y la muestre cohesionada en un contexto de alta conflictividad con el gobierno de Javier Milei. La intención es llegar a las elecciones de noviembre con una lista consensuada que refleje el poder real de los sectores que la componen.
¿Quiénes estuvieron presentes?
Si bien la reunión fue un plenario de más de un centenar de dirigentes, las miradas estuvieron puestas en los principales referentes de los distintos sectores de la CGT:
- «Los Gordos» e «Independientes»: Estuvieron presentes líderes de peso como Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias).
- «Camioneros»: Los hermanos Pablo y Hugo Moyano (Camioneros) también participaron, representando a uno de los sectores más dinámicos del sindicalismo.
- Otros dirigentes de peso: Se sumaron a la mesa otros importantes referentes como el aeronáutico Pablo Biró y el dirigente de la UOM Abel Furlán. La amplia convocatoria buscaba reflejar el consenso transversal de los gremios ante la necesidad de unidad.
¿Qué se debatió?
Si bien el eje principal fue la renovación de la cúpula, el encuentro fue el marco para un debate profundo sobre el rumbo de la central en su confrontación con el Gobierno. Entre los temas discutidos se destacaron:
- La renovación de autoridades: La principal discusión giró en torno a la fórmula de conducción. Aunque se evaluó la posibilidad de un triunvirato con nuevas caras, el debate sobre quiénes lo integrarían sigue abierto. La idea es encontrar un equilibrio entre la experiencia de los dirigentes históricos y la incorporación de nuevas figuras.
- La estrategia de confrontación: Los dirigentes manifestaron una postura de mayor firmeza ante las políticas gubernamentales. Si bien algunos sectores aún buscan un canal de diálogo, la mayoría coincidió en que el gobierno no está abierto a consensos y que hay que «prepararse más para el conflicto».
- La situación económica y social: Se analizó el impacto de la inflación y la recesión en el poder adquisitivo de los trabajadores, así como los despidos y las dificultades para homologar paritarias. Este contexto refuerza la necesidad de una CGT unida y combativa.
¿Cuál fue el resultado del encuentro y qué dijeron los dirigentes?
El principal resultado de la reunión fue el firme compromiso de la CGT con la unidad, con el objetivo de llegar a su congreso de noviembre sin fisuras internas. No se definieron los nombres de la futura conducción, pero se sentaron las bases para seguir negociando en las próximas semanas.
Aunque no hubo una conferencia de prensa oficial, las declaraciones de los dirigentes a la salida del encuentro reflejaron la tónica de la jornada. Un alto referente de la central, bajo reserva de identidad, afirmó a un medio de la prensa especializada que «hay que prepararse para el conflicto, porque el gobierno no escucha». La frase sintetiza la conclusión principal del encuentro: la CGT se prepara para una nueva etapa de confrontación directa si el gobierno mantiene sus políticas económicas y su desinterés por el diálogo con los gremios.
