El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que la inflación de julio de 2025 fue del 1,9%, un dato que, si bien se mantiene por debajo del 2% por tercer mes consecutivo, representa una leve aceleración en comparación con junio. Esta cifra, aunque celebrada por el Gobierno como un éxito en su plan antiinflacionario, enciende las alarmas en el ámbito sindical, que ve cómo el poder adquisitivo de los trabajadores sigue en riesgo.
Los números de INDEC: un análisis detallado
Según el organismo oficial, la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 1,9%, elevando el acumulado anual a 17,3% y el interanual a 36,6%. Las divisiones con mayor incidencia fueron Recreación y cultura (4,8%), Transporte (2,8%) y Restaurantes y hoteles (2,8%), rubros directamente vinculados a las vacaciones de invierno.
Un dato relevante del informe es el comportamiento de la inflación núcleo, que excluye los precios estacionales y regulados. Este indicador marcó un avance del 1,5%, el registro más bajo desde enero de 2018, lo que es destacado por el Gobierno. No obstante, los precios estacionales se dispararon un 4,1% y los regulados subieron un 2,3%, ejerciendo una presión al alza sobre el índice general.
El impacto en los salarios: una carrera contra la inflación
A pesar de los discursos oficiales, la realidad para muchos trabajadores sigue siendo compleja. Si bien los salarios del sector privado registrado lograron empatar con la inflación en junio (ambos con un 1,6%), la mayoría de las paritarias cerradas en lo que va del año 2025 se encuentran por debajo del nivel de precios. Un informe de la CTA Autónoma señala que el dato de inflación de marzo «volvió a poner presión sobre el salario real».
Esta situación genera un desfasaje que es el principal motor de la conflictividad laboral. Dirigentes sindicales, como Octavio Argüello de la CGT, han advertido sobre la posibilidad de «profundizar el plan de lucha» si no se revisan los acuerdos paritarios, especialmente en aquellos gremios que firmaron a la baja. La política del Gobierno de no homologar paritarias que superen el 1% mensual ha chocado con la necesidad de los trabajadores de recuperar el poder adquisitivo perdido.
El panorama de las paritarias
Mientras que gremios como los Pasteleros y los de Encargados de Edificios han logrado acuerdos con ajustes y sumas no remunerativas para paliar la situación, otros como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) o Camioneros han firmado acuerdos que, según proyecciones, podrían quedar por debajo de la inflación esperada para el segundo semestre.
El dato del 1,9% de julio es un factor más de presión en las negociaciones en curso y en las próximas. Los sindicatos, que ven el impacto real de la inflación en los bolsillos de sus afiliados a través del aumento de los alimentos (1,9% en julio) y los servicios, buscarán mecanismos de cláusulas gatillo y revisión para evitar que el ajuste económico recaiga exclusivamente sobre los trabajadores. El conflicto en el sector del neumático, que recientemente tuvo un paro de 24 horas por reclamos salariales, es un claro ejemplo de la tensión que se vive en el mercado laboral argentino.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

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