La reelección de Abel Furlán al frente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) hasta 2030 consolidó formalmente su conducción nacional con un respaldo cercano al 80% de los votos, pero lejos de clausurar la disputa interna dentro del sindicato, el resultado electoral dejó expuestas profundas fracturas territoriales, conflictos judicializados y un escenario productivo que amenaza con redefinir el rol histórico de la organización en el entramado industrial argentino.
El contundente triunfo electoral del dirigente metalúrgico no sólo fortaleció su autoridad interna, sino que también operó como una señal política hacia sectores empresariales e internos que habían intentado erosionar su liderazgo, incluidos espacios vinculados al núcleo industrial más concentrado, con referencias recurrentes al universo empresario asociado a Techint.
Sin embargo, la nueva etapa de la UOM se inaugura bajo una paradoja evidente: una conducción nacional fortalecida en términos formales, pero sobre una estructura territorial debilitada y en un contexto económico extremadamente adverso para la actividad metalúrgica.
Reconfiguración del mapa de poder interno
El proceso electoral permitió a Furlán avanzar en una reingeniería del poder interno del gremio, desplazando del centro de gravitación a sectores históricos que durante décadas constituyeron el núcleo de poder tradicional de la organización.
Entre los principales movimientos se destaca la pérdida de centralidad del histórico eje conformado por:
- La seccional San Nicolás, referenciada en Naldo Brunelli
- La seccional La Plata
- La seccional Capital Federal, actualmente conducida por Roberto Bonetti
Este desplazamiento marca una transformación relevante en la geografía política interna de la UOM, con nuevas alianzas territoriales que todavía se encuentran en proceso de consolidación.
La Plata: judicialización y crisis institucional en una seccional clave
Uno de los focos más delicados del conflicto interno se concentra en la seccional La Plata, donde la elección que consagró a Antonio “Nino” Di Tomasso permanece judicializada en el marco de una disputa aún abierta ante la justicia laboral.
La asunción de autoridades se encuentra suspendida por una medida cautelar promovida por la Lista Amarilla opositora, que cuestionó el proceso electoral por presuntas irregularidades, entre ellas:
- Impugnación de tres urnas
- Presuntas anomalías en el escrutinio
- Denuncia de destrucción de un acta electoral
Mientras el expediente judicial continúa en trámite, la seccional permanece en un limbo institucional que erosiona su capacidad de incidencia política dentro de la estructura nacional.
El conflicto adquiere mayor relevancia por tratarse de una de las regionales históricamente más influyentes del gremio.
Impugnaciones y tensión institucional de cara al Congreso Nacional
La conflictividad interna escaló aún más en la previa del Congreso Nacional de Delegados Metalúrgicos convocado para los días 14 y 15 de abril en Mar del Plata.
Dirigentes de la seccional La Plata presentaron una impugnación formal ante el Secretariado Nacional solicitando la nulidad absoluta del Congreso, denunciando la existencia de un “escenario de ilegalidad manifiesta”.
El planteo sostiene que:
- Participarán congresales cuya asunción se encuentra suspendida judicialmente en la causa “Sayago c/ UOMRA”.
- Ello viciaría de nulidad toda deliberación o resolución adoptada por el Congreso.
- Se habrían vulnerado garantías mínimas de debido proceso en expedientes disciplinarios internos.
Los denunciantes además formularon reserva de acudir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en caso de persistir el presunto desacato a resoluciones judiciales.
Crisis industrial: el principal desafío de la nueva gestión
Más allá de la disputa interna, el verdadero condicionante estructural de la nueva etapa de Furlán es la profunda crisis que atraviesa la industria metalúrgica y manufacturera nacional.
Los últimos indicadores oficiales reflejan un deterioro severo de la actividad industrial, con impacto directo sobre el universo representado por la UOM:
- 14 de 16 ramas industriales en retroceso
- Industrias metálicas básicas: -12,5% interanual
- Siderurgia: -13,3%
- Fundición de metales: -23%
El deterioro se replica en toda la cadena de valor:
- Autopartes
- Maquinaria industrial
- Línea blanca
- Electrónica
- Vehículos
A ello se suma el incremento de importaciones manufactureras registrado durante 2025 y comienzos de 2026, fenómeno que agrava la presión competitiva sobre la producción nacional.
Paritarias por debajo de la inflación y malestar en las bases
En el plano salarial, la UOM enfrenta una creciente presión de sus bases ante la persistente pérdida del poder adquisitivo.
La última negociación paritaria cerró con:
- 14% de incremento acumulado
- Pago de sumas fijas hasta marzo de 2026
No obstante, el acuerdo no logró recomponer plenamente el salario real perdido en los últimos años, en un contexto donde la homologación de convenios continúa fuertemente condicionada por pautas oficiales y techos salariales informales.
Furlán y la proyección política de la UOM
Paralelamente, Furlán busca ampliar su protagonismo más allá de la estructura gremial metalúrgica tradicional.
Su creciente articulación con el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) y otros gremios industriales refleja una estrategia de acumulación política orientada a construir un polo sindical-industrial con mayor incidencia en el debate económico nacional.
En esa lógica se inscribe también el plenario convocado para el 1° de mayo en el predio de Pilar, donde se prevé la participación de aproximadamente 1.500 delegados, en una demostración de capacidad de movilización y ordenamiento político interno.
Análisis: liderazgo fortalecido, pero sobre una estructura en tensión
La reelección de Furlán despejó, al menos en el corto plazo, la discusión sobre la conducción formal de la UOM. Sin embargo, el proceso electoral no resolvió las tensiones estructurales que atraviesan al sindicato: simplemente las reordenó bajo un nuevo esquema de poder.
El dirigente logró consolidarse políticamente, pero hereda —y en parte profundiza— una organización con fracturas territoriales significativas, judicialización creciente de sus procesos internos y una base trabajadora golpeada por la contracción industrial y el deterioro salarial.
La principal incógnita ya no es si Furlán puede conducir la UOM, sino si la UOM puede sostener su centralidad histórica en un contexto donde la industria metalúrgica pierde peso económico, empleo y capacidad de negociación.
Porque en definitiva, lo que está en discusión no es sólo el liderazgo interno del gremio, sino la capacidad misma del sindicalismo industrial de seguir representando eficazmente a un sector productivo que atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas.
