El Gobierno insiste en eliminar la «industria del juicio» y flexibilizar la contratación como fórmula para generar empleo. La CGT y las organizaciones sindicales lo ven como un ataque directo a los derechos adquiridos y una legitimación de la informalidad que ya alcanza un récord de 17 años.
El discurso oficialista ha vuelto a poner la reforma laboral en el centro del debate, buscando profundizar las desregulaciones introducidas a través de la Ley de Bases y DNU 70/2023. Los anuncios del presidente Javier Milei, centrados en la promesa de «despegar» el empleo formal y terminar con la «industria del juicio», han sido recibidos con máxima alerta por el movimiento obrero organizado, que denuncia un plan de flexibilización regresiva de los derechos de la clase trabajadora.
El proyecto, que busca modificar la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y la legislación complementaria, se articula en torno a cinco ejes que buscan reducir el costo laboral y la litigiosidad, y que son la contracara de la reciente estadística que marca un récord de informalidad laboral en Argentina.
Los 5 Puntos Clave de la Reforma que Preocupan a los Gremios:
- El Fondo de Cese Laboral (Sustitución de la Indemnización)
● La Propuesta: Se promueve la sustitución de la indemnización tradicional (Art. 245 LCT) por un Fondo de Cese Laboral, de carácter optativo y a negociarse en cada Convenio Colectivo de Trabajo (CCT), siguiendo el modelo del gremio de la construcción (UOCRA). Implica aportes mensuales del empleador a una cuenta individual que el trabajador cobra al finalizar la relación laboral.
● La Crítica Sindical: Los gremios advierten que, si bien puede generar «previsibilidad»,
debilita el carácter punitorio y resarcitorio de la indemnización por despido sin justa causa. La CGT teme que se convierta en una suerte de «auto-indemnización» pagada por el propio trabajador y que habilite una mayor facilidad para desvincular personal, eliminando el costo de la ruptura que actúa como un freno al despido arbitrario. - Ampliación del Período de Prueba
● La Propuesta: La Ley de Bases ya extendió el período de prueba estándar de 3 a 6 meses, con posibilidad de llevarlo hasta 8 o 12 meses en CCT. Los nuevos anuncios insisten en llevar este plazo a su máxima expresión.
● La Crítica Sindical: Una extensión prolongada del período de prueba implica una mayor precariedad inicial, ya que el trabajador puede ser despedido sin causa ni indemnización durante ese lapso. Esto es visto como un incentivo a la rotación de personal, desvirtuando el objetivo de generar empleo estable. - Eliminación de las Multas por Empleo No Registrado
● La Propuesta: Ya implementada en la Ley de Bases, se eliminan las multas agravadas (leyes 24.013 y 25.323) que penalizaban la falta de registración o la registración deficiente (trabajo «en negro» o «parcialmente en negro»).
● La Crítica Sindical: Para las organizaciones obreras, esta es la medida más regresiva, ya que desincentiva la registración y reduce el costo de la evasión. Como demuestran los datos de informalidad del IIEP-UBA, lejos de fomentar el blanqueo, la eliminación de multas convalida la precariedad y deja al trabajador sin herramientas de reparación frente al fraude laboral. - La “Industria del Juicio” y el Límite a los Intereses
● La Propuesta: Se busca limitar la litigiosidad en juicios laborales, estableciendo un tope a los intereses de las sentencias judiciales (generalmente a la tasa de inflación más un 3%). También se pone un límite a los honorarios profesionales.
● La Crítica Sindical: Esta medida apunta a reducir el valor de las sentencias en un contexto inflacionario crónico. El sindicalismo lo interpreta como un intento de «licuar» la deuda laboral y disminuir el riesgo económico del empleador ante un incumplimiento o despido, afectando la reparación que reciben los trabajadores que acuden a la Justicia. - Modernización de Convenios y Libertad de Contratación
● La Propuesta: Se impulsa la renegociación de CCT para dejarlos «atrás de estructuras de hace 70 años», promoviendo figuras como el Banco de Horas (flexibilidad horaria) y la libertad para pactar contratos en cualquier moneda (dólar, por ejemplo).
● La Crítica Sindical: Los gremios alertan sobre la intención de desarticular la ultraactividad y forzar la baja de los estándares laborales negociados históricamente. La introducción del banco de horas y la libertad contractual sin topes ni control sindical abre la puerta a una mayor precarización y desprotección, dejando la relación laboral sujeta a la voluntad individual de las partes en un contexto de desigualdad de poder.
El Desafío Político-Gremial en el Congreso
El Gobierno, pese a haber logrado la aprobación de parte de su agenda en la Ley de Bases, ahora deberá conseguir consenso para aprobar la versión más ambiciosa de esta reforma. El Movimiento Obrero Organizado, con la CGT a la cabeza, ha advertido que cualquier avance que vulnere los derechos de los trabajadores será respondido con el estado de movilización y la judicialización de las normativas.
La reforma, dicen los gremios, no es una solución al problema del empleo, sino un traslado del costo de la crisis a la clase trabajadora.
