La cadena francesa Carrefour, un gigante del retail con una arraigada presencia en Argentina por más de cuatro décadas, se encuentra en un momento de definición crucial. Tras semanas de rumores, se ha confirmado que la empresa ha iniciado un proceso formal para evaluar la venta total o parcial de sus operaciones en el país, o la posibilidad de incorporar un socio estratégico. Esta noticia, que pone en vilo a los más de 17.000 empleados y a un vasto entramado de proveedores, refleja las complejidades de operar en el actual escenario económico argentino.
¿Qué está pasando y qué busca Carrefour?
Carrefour ha otorgado un mandato al Deutsche Bank para que realice una valuación de sus activos en Argentina. Si bien algunas voces hablan de una inminente «salida del país» o «liquidación de activos», la postura oficial y lo que se desprende de las últimas informaciones es que la compañía está explorando distintas alternativas:
● Venta total o parcial: Desligarse completamente del negocio en Argentina o vender una parte significativa de sus acciones.
● Incorporación de un socio estratégico: Sumar a un inversor o grupo local que comparta los riesgos y la gestión de la operación en el país.
Esta movida se enmarca en una reestructuración global de Carrefour, donde Argentina, junto con otras filiales, no ha sido definida como un mercado prioritario. Los informes financieros de 2024 muestran un impacto negativo de USD 220 millones en la operación argentina, atribuido en gran parte al contexto inflacionario y la inestabilidad macroeconómica. Sin embargo, fuentes de la compañía buscan transmitir tranquilidad, asegurando que esta revisión no implica una retirada inmediata ni pone en riesgo los puestos de trabajo actuales, manteniendo la operación con normalidad.
¿Hay compradores o interesados?
Sí, el interés de diversos grupos locales no se ha hecho esperar. Entre los nombres que circulan como posibles compradores o socios estratégicos, se destacan:
● Inverlat: El fondo de inversión, dueño de marcas reconocidas como Havanna, es uno de los principales interesados. Su estrategia apunta a diversificar activos y capitalizar oportunidades en el sector de consumo y real estate, donde Carrefour posee un valioso portfolio de sucursales y propiedades.
● La Anónima: De la familia Braun, es otra de las grandes cadenas supermercadistas nacionales que podría ver con buenos ojos la expansión.
● Grupo GDN: De Francisco de Narváez, quien ya adquirió los activos de Walmart en Argentina (hoy Chango Más), demostrando su capacidad para este tipo de operaciones.
● Mercado Libre: El gigante del e-commerce también ha sido mencionado, considerando
su incursión en el negocio alimentario a través de su división de ventas.
● Decathlon: La cadena de artículos deportivos con presencia internacional, aunque su modelo de negocio es distinto, también figura entre los posibles interesados mencionados por algunos medios.
La operación podría superar los 900 millones de dólares, lo que la convierte en un atractivo para inversores con espalda financiera.
¿Qué podría pasar con los puestos de trabajo?
Este es, sin duda, el punto de mayor preocupación. Carrefour Argentina cuenta con alrededor de 17.000 empleados distribuidos en más de 680 sucursales a lo largo de 22 provincias. La incertidumbre sobre el futuro de estos puestos es palpable:
● Continuidad laboral: La esperanza principal es que, en caso de venta o asociación, el nuevo operador se haga cargo de la totalidad o la mayoría de la planta de empleados, manteniendo las condiciones laborales. Los antecedentes de adquisiciones de grandes cadenas en Argentina suelen implicar la continuidad de los trabajadores.
● Reestructuraciones y retiros voluntarios: No se descartan posibles reestructuraciones por parte de un nuevo dueño, lo que podría implicar planes de retiros voluntarios. Sin embargo, en el pasado, se han logrado acuerdos con el sindicato para limitar los despidos forzosos y ofrecer indemnizaciones mejoradas.
● Cierres de sucursales: Aunque Carrefour ha manifestado que la revisión no implica cierres inmediatos, en el pasado ha habido cierres de locales, con reubicación de personal o acuerdos de desvinculación.
¿Qué postura está tomando el sindicato?
El Sindicato de Empleados de Comercio (FAECyS), liderado por Armando Cavalieri, se encuentra en un estado de alerta y expectante. Dada la magnitud de la empresa y la cantidad de trabajadores involucrados, el gremio ha expresado su prioridad en la defensa de las fuentes de trabajo.
● Experiencia en negociaciones: El sindicato tiene antecedentes de negociaciones con Carrefour en situaciones de crisis, como en 2018, donde se logró un acuerdo en el Ministerio de Trabajo para evitar despidos masivos y promover retiros voluntarios. Esto sienta un precedente importante para futuras negociaciones.
● Vigilancia constante: Los delegados sindicales en las distintas sucursales se mantienen atentos a cualquier movimiento o señal que pueda afectar la estabilidad laboral de los compañeros. Se espera que, en caso de una operación concreta, el sindicato participe activamente en las mesas de negociación para garantizar las mejores condiciones para los trabajadores.
● Rechazo a actitudes antisindicales: Han existido denuncias previas de maltrato o actitudes antisindicales hacia trabajadores afiliados, lo que refuerza la necesidad de una postura firme por parte del gremio en este proceso.
¿Cuáles podrían ser las consecuencias y los temores?
Las posibles consecuencias de esta situación son múltiples y generan temores tanto a nivel macroeconómico como a nivel individual:
● Pérdida de empleos: Aunque se espera la continuidad, el principal temor es que la
transacción, si implica un cambio de estrategia drástico, pueda derivar en la pérdida de una parte de los 17.000 puestos de trabajo.
● Precarización laboral: Un nuevo operador podría intentar flexibilizar condiciones o reducir beneficios, generando preocupación entre los trabajadores sobre el mantenimiento de sus derechos y salarios.
● Impacto en la cadena de valor: Carrefour es un actor clave en la distribución y comercialización de productos, lo que implica una vasta red de proveedores. Una salida o reestructuración profunda podría afectar a estas pequeñas y medianas empresas.
● Señal para el mercado: La salida o venta de una empresa de la envergadura de Carrefour, aunque se justifique por decisiones globales, podría ser interpretada como una señal de la dificultad de operar en Argentina, afectando la confianza de otros inversores extranjeros. El gobierno, que busca atraer capitales, podría ver esto como un desafío a su discurso económico.
● Concentración del mercado: Si los compradores son actores ya establecidos en el retail local, esto podría llevar a una mayor concentración del mercado, con posibles implicancias en precios y competencia.
● Incertidumbre en general: La coyuntura económica del país, sumada a la falta de consensos políticos y la persistente inflación, crea un caldo de cultivo para la incertidumbre, afectando el ánimo de los empleados y de la sociedad en general.
En resumen, la situación de Carrefour en Argentina es un reflejo de las tensiones económicas y políticas que atraviesa el país. Si bien la empresa busca una solución que preserve el negocio, la magnitud de la operación y el número de empleos involucrados hacen que el seguimiento de este proceso sea de vital importancia para el ámbito sindical y laboral.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *