Un nuevo informe de la consultora de recursos humanos ManpowerGroup reveló que la Argentina se encuentra nuevamente al fondo del ranking global en cuanto a las expectativas de contratación laboral para el próximo trimestre. La noticia, que no es nueva en el contexto de los últimos años, subraya la profunda cautela que domina el mercado laboral y la incertidumbre económica y política que desincentiva la creación de nuevos puestos de trabajo.
¿Qué significa este dato y qué es la Expectativa Neta de Empleo?
Que Argentina se ubique última en el ranking significa que, de todos los países relevados por la consultora, es donde los empleadores tienen la menor intención de aumentar sus nóminas de personal en los próximos meses. La medición se basa en un indicador clave: la Expectativa Neta de Empleo (ENE).
La ENE se calcula de forma simple pero efectiva: se toma el porcentaje de empleadores que planea aumentar su dotación y se le resta el porcentaje de aquellos que prevén una disminución. El resultado es un termómetro de las intenciones de contratación, ya que un valor positivo indica que hay más empresas dispuestas a sumar personal del que se va a reducir, y viceversa. En el último relevamiento, la ENE para Argentina fue de apenas +5%, lo que la sitúa muy por debajo del promedio global y de sus vecinos de la región.
Los parámetros del estudio y quiénes encabezan el ranking
El informe de ManpowerGroup es uno de los más completos y reconocidos a nivel mundial. Para su elaboración, se entrevista a más de 39.000 empleadores en 41 países y territorios, preguntándoles sobre sus planes de contratación para el siguiente trimestre. El relevamiento incluye una muestra representativa de empresas de distintos tamaños y sectores económicos.
Mientras Argentina cierra la tabla, las economías asiáticas y americanas lideran el ranking con las expectativas más optimistas. Países como India, Estados Unidos, México, Brasil y Costa Rica se ubican en los primeros puestos, demostrando un dinamismo en sus mercados laborales que contrasta con la situación local. El optimismo en estas economías se debe, principalmente, a factores como la expansión empresarial, el crecimiento económico y la relocalización de cadenas productivas (fenómeno conocido como nearshoring).
¿A qué se debe la posición de Argentina?
Expertos y directivos de la propia consultora apuntan a la incertidumbre macroeconómica y a la falta de crecimiento sostenido como las principales causas de esta cautela empresarial. Si bien algunos indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilidad, el consumo sigue deprimido y la actividad económica en general no da señales claras de una recuperación sostenida.
Además, los empleadores, sobre todo las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), todavía sienten que el costo de contratar personal es alto, sumado al riesgo que implica si la economía no acompaña. Esto genera una parálisis en las decisiones de inversión y contratación, lo que se refleja directamente en la falta de dinamismo del empleo.
En resumen, la posición de Argentina en el ranking no solo es un reflejo de su situación económica actual, sino también de la percepción de los empresarios sobre el futuro inmediato. Mientras el Gobierno se enfoca en el ajuste fiscal, el mercado laboral sigue paralizado, lo que plantea un desafío crucial para la generación de empleo genuino.
