La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), bajo la conducción de Abel Furlán, ha logrado un preacuerdo salarial de alcance semestral que abarca el período de octubre de 2025 a marzo de 2026. El entendimiento, que busca recomponer urgentemente el poder adquisitivo de los trabajadores ante el avance de la inflación, establece un esquema mixto de incrementos.

Sin embargo, el anuncio, difundido ampliamente por la dirigencia gremial, generó una inmediata reacción de las cámaras empresarias del sector, quienes negaron la existencia de un «acuerdo definitivo», inyectando un nuevo foco de tensión en una de las paritarias más sensibles del panorama nacional.

Los Ejes del Preacuerdo (Pendiente de Homologación)

Según trascendió de fuentes sindicales y fue replicado por distintos medios especializados, la pauta salarial consensuada —excluyendo a la rama siderúrgica (Rama 21), que negocia en un carril separado— establece una combinación de sumas fijas no remunerativas y aumentos porcentuales al básico, con un acumulado total del 14% remunerativo más $160.000 en bonos.

Detalle del esquema de incrementos por tramos:

  • Octubre 2025: Asignación fija no remunerativa de $35.000.
  • Noviembre 2025: Aumento salarial del 4,2% remunerativo y una suma no remunerativa de $15.000.
  • Diciembre 2025: Asignación fija no remunerativa de $35.000.
  • Enero 2026: Aumento salarial del 4,2% remunerativo y una suma no remunerativa de $15.000.
  • Febrero 2026: Asignación fija no remunerativa de $25.000.
  • Marzo 2026: Asignación fija no remunerativa de $35.000.

Este esquema busca poner un piso a la pérdida salarial y será de vital importancia para los haberes de diciembre, que verán la aplicación del 4,2% remunerativo de noviembre sumado a los $35.000 no remunerativos pautados para el último mes del año.

La Respuesta Empresaria: «No Hubo Acuerdo»

El principal punto de conflicto se centra en la formalización del entendimiento. A pesar de que cámaras de peso como ADIMRA, AFARTE, CAIAMA, FEDEHOGAR y AFAC habrían estado en la mesa de diálogo, algunas entidades, como la que nuclea a la pequeña y mediana empresa (CAMIMA), y parte de AFAC, salieron a desmentir la existencia de un acuerdo global.

Mediante comunicados, las cámaras advirtieron sobre la «circulación de versiones infundadas» que habrían provocado inconvenientes operativos y financieros en las empresas, especialmente en un contexto de recesión. Señalan que persisten «diferencias» en la negociación y que cualquier avance formal será informado únicamente una vez rubricado ante la Secretaría de Trabajo.

La postura patronal recalienta el clima paritario, ya que la aplicación efectiva del preacuerdo depende de la homologación oficial. Sin este aval, las empresas no están obligadas legalmente a liquidar ni los aumentos remunerativos ni las sumas fijas. El gremio, por su parte, mantiene la presión para que se respete lo supuestamente consensuado y se destraben los pagos a los trabajadores metalúrgicos.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *