El subte porteño ha vuelto a ser el epicentro de un doloroso reclamo. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), conocidos como «Metrodelegados», denunció el fallecimiento de otro trabajador, elevando a cinco las muertes que el sindicato atribuye directamente a la exposición al asbesto. El conductor maniobrista Walter Berhovet, de la Línea D, falleció a causa de un cáncer de pulmón, una enfermedad que, según los estudios médicos, está estrechamente ligada a la exposición prolongada a este material cancerígeno.
La noticia generó una inmediata respuesta gremial, con un paro escalonado que afectó a todas las líneas del subte y el premetro, en una medida de fuerza que los trabajadores calificaron como una «acción de autodefensa» para visibilizar la gravedad de la situación. El gremio, a través de un comunicado, expresó su «dolor y repudio por una muerte que podría haberse evitado, y que es producto de una política criminal de la empresa concesionaria Emova y los gobiernos cómplices». La muerte de Berhovet, quien formaba parte de la lista de trabajadores con patologías vinculadas al asbesto, reaviva un conflicto que se arrastra desde hace años y que pone en jaque la seguridad en el transporte público.
¿Qué es el asbesto y por qué es tan peligroso?
El asbesto, también conocido como amianto, es un mineral fibroso natural que fue ampliamente utilizado en la construcción y la industria por sus propiedades de resistencia al calor, la electricidad y los productos químicos. Sin embargo, su uso fue prohibido en Argentina a partir de 2003, cuando se demostró que sus fibras microscópicas, al ser inhaladas, se clavan en los pulmones y el abdomen, provocando graves y letales enfermedades.
Entre los principales riesgos para la salud asociados con la exposición al asbesto se encuentran:
● Asbestosis: Una fibrosis pulmonar crónica que dificulta la respiración y puede llevar a una dilatación del corazón.
● Cáncer de pulmón: La exposición al asbesto aumenta significativamente el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
● Mesotelioma: Un tipo de cáncer raro y agresivo que afecta el revestimiento de los pulmones, el abdomen y el corazón. Se caracteriza por un largo período de latencia, pudiendo manifestarse hasta 20 o 40 años después de la exposición inicial.
El peligro reside en que la exposición no solo afecta a los trabajadores que manipulan directamente el material, sino también a cualquier persona que se encuentre en un ambiente contaminado, ya que las fibras pueden liberarse al aire y ser inhaladas sin que se perciban.
La historia de un problema sin solución
La presencia de asbesto en el subte de Buenos Aires es un problema de larga data. El conflicto se hizo público en 2018, cuando los trabajadores y el sindicato denunciaron que los coches de la Línea B, comprados a España, contenían este material cancerígeno. A pesar de que las autoridades porteñas sabían de la existencia del asbesto al momento de la compra, aseguraron que las piezas estaban «encapsuladas» y no representaban un riesgo para los pasajeros. No obstante, los trabajadores, especialmente los de los talleres, se encontraron en una situación de exposición constante.
Desde entonces, el sindicato ha llevado adelante una incansable lucha para que se reconozca la enfermedad como laboral y se tomen medidas concretas para su eliminación.
El programa de acción del gremio
Ante la inacción de las autoridades y la empresa Emova, el sindicato ha intensificado su plan de lucha con una serie de reclamos y acciones:
● Paros y movilizaciones: Los Metrodelegados han utilizado las medidas de fuerza como principal herramienta para visibilizar el problema y presionar a las autoridades. La reciente muerte de Berhovet es un nuevo llamado de atención.
● Exigencia de un plan de descontaminación urgente: El gremio reclama un programa integral y acelerado para el retiro total de todas las piezas con asbesto de la red, incluyendo trenes, estaciones y talleres.
● Vigilancia médica y reconocimiento de enfermedades: Un punto central en el reclamo es la exigencia de un registro de personas expuestas al asbesto y la garantía de que todos los trabajadores en riesgo reciban vigilancia médica periódica. La AGTSyP asegura que hay más de 2700 trabajadores bajo este régimen y que ya se han detectado más de 100 con patologías asociadas.
● Acciones judiciales: Los trabajadores han presentado amparos y demandas para obligar a la empresa concesionaria y a Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), el dueño de la red, a tomar cartas en el asunto.
La muerte de Walter Berhovet es la prueba más reciente de que el problema del asbesto en el subte no es un tema del pasado, sino una amenaza latente que continúa cobrándose vidas. La lucha de los Metrodelegados no solo es por la salud de sus compañeros, sino también por la seguridad de los miles de usuarios que a diario circulan por la red. La batalla por la descontaminación total del subte parece estar lejos de terminar.
