La Confederación General del Trabajo (CGT) ha formalizado su respaldo electoral al gobernador bonaerense Axel Kicillof, una decisión que recalienta la interna del peronismo y posiciona a la central obrera como un actor clave de cara a las elecciones del próximo 7 de septiembre. La confirmación provino del propio Andrés Rodríguez, secretario adjunto de la CGT y titular de UPCN, quien no dudó en afirmar que «la CGT ya tomó partido» en favor del actual mandatario provincial.
El anuncio se dio en el marco del congreso del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, donde Rodríguez destacó que la gran mayoría de los dirigentes cegetistas ha brindado su apoyo a Kicillof. «Gobierna el peronismo y es importante que se reafirme», sentenció el líder sindical, subrayando la importancia de consolidar el proyecto provincial.
Esta postura de la CGT no es sorpresiva. Desde hace meses, la central obrera ha mantenido un vínculo fluido con el gobernador, quien incluso ha visitado la histórica sede de Azopardo. Este acercamiento se intensificó con el apoyo gremial a Kicillof durante las negociaciones por el Presupuesto 2025 en la Legislatura bonaerense, donde la CGT ya había marcado su cancha.
La decisión de la CGT va más allá de un simple apoyo político; implica una clara intención de la dirigencia sindical de tener injerencia en el armado de las listas legislativas en la provincia de Buenos Aires. Los gremios buscarán asegurarse lugares que les permitan defender los intereses de los trabajadores en el parlamento.
En un contexto de reordenamiento del peronismo, como lo definió el propio Andrés Rodríguez, la central obrera también se pronunció sobre temas sensibles como una posible reforma laboral. El líder de UPCN insistió en la necesidad de diálogo, advirtiendo que cualquier iniciativa al respecto debe surgir de un consenso que ofrezca «soluciones concretas y reales», y no meras «fotos». Rodríguez fue crítico con la falta de resultados en convocatorias previas, donde, según sus palabras, los temas propuestos por los trabajadores no tuvieron eco.
Con este espaldarazo a Kicillof, la CGT se erige como un factor determinante en el escenario político bonaerense, buscando no solo acompañar una gestión, sino también garantizar la representación de sus bases en los próximos desafíos electorales y legislativos.
