La presión de los bloques aliados (UCR y PRO) y el inminente riesgo de una derrota legislativa en Diputados obligaron al oficialismo a recalcular su estrategia. Ante el impacto negativo que generó la noticia del recorte salarial por enfermedad, el Gobierno nacional ha confirmado que aceptará cambios en el texto de la reforma laboral para garantizar el cobro íntegro de haberes en situaciones críticas.
Los cambios en negociación: El blindaje de las enfermedades severas
El punto de inflexión fue la admisión por parte de figuras clave del oficialismo, como la senadora Patricia Bullrich, de que la redacción aprobada en el Senado «no se entendió» o fue interpretada de forma excesivamente amplia. Los cambios que el Gobierno aceptaría incorporar son:
- Garantía del 100%: Se mantendría la remuneración completa para trabajadores que padezcan enfermedades «severas, degenerativas o irrecuperables».
- Acreditación fehaciente: Para acceder a este beneficio del 100%, se endurecerían los controles. El Gobierno propone la intervención de juntas médicas oficiales o certificaciones «fehacientemente comprobables» para evitar lo que denominan «la mafia de los certificados truchos».
- Persistencia del recorte: El esquema del 75% y 50% seguiría vigente para el resto de las patologías comunes o incidentes derivados de «actividades riesgosas», manteniendo la lógica de reducir el ausentismo laboral.
Cronograma parlamentario: El «Vértigo» de Febrero
El oficialismo tiene un objetivo político innegociable: que el Presidente Javier Milei abra las sesiones ordinarias el 1 de marzo con la ley ya sancionada. Para ello, el cronograma es el siguiente:
- Miércoles 18 de febrero: Plenario de comisiones en la Cámara de Diputados para emitir dictamen, incluyendo estas nuevas modificaciones.
- Jueves 19 de febrero: Sesión en el recinto de Diputados. Si hay cambios en el texto (lo cual es casi un hecho para asegurar los votos), el proyecto deberá volver en revisión al Senado.
- Semana del 23 de febrero: El Senado deberá tratar únicamente los cambios introducidos por Diputados para convertir el proyecto en ley definitiva. La fecha tentativa de sanción total es el viernes 27 de febrero.
Análisis de escenario: ¿Una victoria a medias?
El Gobierno busca una «salida elegante» a través de la reglamentación o una ley complementaria, pero los bloques aliados exigen que el cambio figure en el texto de la ley para dar quórum y votar a favor.
Desde lo jurídico, aunque se logre proteger a los enfermos graves, el nudo del conflicto persiste: la subjetividad del riesgo. La distinción entre un accidente «común» y uno por «actividad voluntaria» sigue siendo un gris legal que, según los abogados laboralistas consultados, alimentará la litigiosidad en lugar de reducirla.
Para el sector sindical, este «retroceso» del Gobierno es visto como un triunfo parcial de la presión gremial, aunque mantienen la guardia alta ya que el grueso de la reforma (indemnizaciones, fondo de cese y períodos de prueba) se mantiene inalterado.
