La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) encabezada por Armando Cavalieri y las cámaras empresarias del sector (CAC, CAME, UDECA) habían consensuado un aumento salarial del 5,4% acumulativo para los meses de abril 1.9%, mayo 1.8% y junio 1.7%, sumado a sumas fijas no remunerativas que se irían incorporando al básico. Específicamente, se pactaron $35.000 en abril, $40.000 en mayo y $40.000 en junio, con la última cuota incorporándose al básico en julio.
Sin embargo, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, ha mantenido su postura de no homologar acuerdos paritarios que superan la pauta salarial que busca impulsar el Ejecutivo Nacional. Esta decisión ha generado un fuerte malestar en el sector sindical, que la considera una injerencia en la autonomía de la negociación colectiva.
Homologación tácita: La legalidad silenciosa que presiona
Frente a la negativa oficial, el gremio de Comercio ha puesto en relieve la figura de la homologación tácita. Pero, ¿qué significa este concepto en el Derecho Laboral argentino?
La homologación tácita es una figura que opera cuando, transcurrido un determinado plazo legal sin que el Ministerio de Trabajo se expida sobre un acuerdo presentado para su homologación, este se considera automáticamente aprobado. Si bien no está expresamente regulada como una figura jurídica autónoma en todos sus detalles, su existencia se desprende del principio de celeridad administrativa y la necesidad de dar certeza a las partes involucradas en la negociación colectiva.
En el caso específico del acuerdo de Comercio, la ley 23546 en su art 6 establece un plazo de 30 días hábiles administrativos para que el Ministerio se pronuncie. Según fuentes cercanas al gremio y análisis de especialistas, este plazo para el último acuerdo paritario estaría venciendo. Una vez cumplido este período sin una resolución expresa, la homologación tácita se configuraría al día siguiente por el silencio del Estado, dotando al acuerdo de plena validez legal.
Las acciones de FAECyS y el comunicado de ayer 19 de Junio
Ante la situación, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios ha mantenido una postura firme y activa. Desde el primer momento, el sindicato ha instado a las cámaras empresarias a cumplir con el acuerdo, incluso sin la homologación formal, basándose en el art 10 del propio Convenio Paritario que garantiza la aplicación de los incrementos en caso de que la homologación esté pendiente.
De hecho, la mayoría de los empleadores del sector han estado liquidando los aumentos conforme lo pactado, consciente de la validez del acuerdo y la posible configuración de la homologación tácita. Sin embargo, no han faltado casos de empresas, especialmente algunas pymes, que han mostrado reticencia o incertidumbre ante la falta de la aprobación oficial, generando pérdidas directas en el bolsillo de los trabajadores. Se estima que, para una categoría inicial, la falta de aplicación de los incrementos de este trimestre podría significar una pérdida acumulada superior a los $200.000 brutos, afectando también el cálculo del aguinaldo.
En consonancia con esta estrategia, FAECyS emitió ayer en su comunicado reiterando su preocupación por el incumplimiento de algunos mayoristas y exigiendo el acatamiento de la paritaria. El comunicado, en línea con la posición sostenida por Armando Cavalieri, subrayó la plena validez del acuerdo, más allá de la omisión de la homologación gubernamental, y enfatizó el compromiso del gremio con el sostenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto inflacionario.

