La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) liderada por Armando Cavalieri se convirtió hoy en el eje de la movilización convocada por la CGT a Plaza de Mayo. Con una columna que se extendió por varias cuadras sobre la Avenida Julio A. Roca, el gremio más numeroso del país marcó su tajante rechazo al proyecto de «Modernización Laboral» enviado por el Ejecutivo al Senado, advirtiendo que la iniciativa pone en jaque la paz social.
Desde temprano, los cuerpos de delegados de las distintas seccionales de la Capital y el Gran Buenos Aires comenzaron a concentrarse en la sede histórica de la Federación. Pasadas las 13 horas, Armando Cavalieri se puso al frente de la columna mercantil para marchar hacia el escenario montado frente a la Casa Rosada. El mensaje de Comercio fue claro: no se trata de una modernización, sino de un intento de desmantelar los principios básicos del trabajo digno.
Un ataque al modelo sindical y los convenios
El malestar en las filas de los mercantiles radica en puntos críticos del proyecto oficial, como la implementación del «banco de horas», que elimina el pago de horas extras, y la posibilidad de habilitar pagos «en especie», un retroceso que el gremio considera inaceptable para un sector que ya sufre el impacto de la inflación en el consumo.
«Este proyecto tiene por objetivo destruir los principios básicos del trabajo digno en nuestro país y pone en riesgo el compromiso de paz social existente entre los trabajadores y el sector empresario», expresaron desde la conducción de FAECYS a través de un comunicado oficial distribuido durante la marcha. La dirigencia mercantil subrayó que la reforma busca debilitar la negociación colectiva y fragmentar la fuerza de los sindicatos nacionales.

El peso de los mercantiles en la unidad de la CGT
La jornada contó con la presencia de todos los gremios de primer y segundo grado de todo el país (que sumaron un paro nacional a la jornada), la presencia de Comercio le dio a la protesta el volumen político que la mesa chica de la CGT buscaba mostrar. La columna de los empleados de comercio se distinguió, además, por una iconografía marcada por banderas con la imagen del Papa Francisco, reforzando el perfil de justicia social que el gremio levanta como bandera frente a las políticas libertarias.
Armando Cavalieri, en un breve contacto con la prensa durante la movilización, destacó la importancia de la unidad de acción: «Reconocemos el papel fundamental de las centrales obreras en la defensa de la soberanía social. La magnitud de esta marcha refleja la firmeza con la que vamos a defender los derechos que garantizan el bienestar de millones de trabajadores».

El triunvirato de la CGT. El despliegue de Comercio y el rechazo a la «flexibilización»
La columna de Comercio, que se concentró desde temprano en las inmediaciones de la Avenida Julio A. Roca, marchó con consignas claras: «No a la destrucción de los convenios» y «Defensa de las obras sociales». Para los mercantiles, puntos de la reforma como el banco de horas y la eliminación de las multas por trabajo no registrado golpean directamente en el corazón de la actividad comercial, precarizando el empleo en un sector que ya sufre la caída del consumo.
Las definiciones de Cristian Jerónimo: «El modelo económico ya fracasó»
Uno de los momentos más fuertes del acto fue el discurso de Cristian Jerónimo (Vidrio), hoy parte integrante del triunvirato de la CGT. Jerónimo fue categórico al denunciar que la reforma laboral «está armada a la medida de las grandes corporaciones» y no ofrece soluciones para las pymes ni para los trabajadores informales.
«Los trabajadores tenemos conciencia y vamos a defender nuestros intereses sin ceder un solo paso. Este modelo económico que favorece las importaciones y destruye el empleo local ya fracasó», sentenció Jerónimo, ante una multitud que reclamaba medidas de fuerza más profundas.
Jorge Sola y la advertencia de un paro nacional
El cierre estuvo a cargo de Jorge Sola (Seguros), también miembro del triunvirato conductor, quien le envió un mensaje directo a los senadores que debaten el proyecto en comisiones. Sola advirtió que la paz social depende del respeto a los derechos adquiridos y que la CGT no se quedará de brazos cruzados.
«Sigan sin escucharnos y se van a encontrar con la profundización de este plan de lucha: terminaremos con un paro en todo el país», disparó Sola, marcando la hoja de ruta para las próximas semanas. El dirigente calificó la reforma como «un ataque a la libertad» y subrayó que «no hay libertad sin justicia social», cuestionando la retórica oficialista.
Próximos pasos en el Congreso
Tras la demostración de fuerza en la calle, la estrategia mercantil se trasladará ahora a los pasillos del Senado. La FAECYS, junto al bloque de gremios de servicios de la CGT, buscará presionar a los legisladores y gobernadores para que el proyecto no avance en las comisiones de la Cámara Alta.
El sector mercantil advierte que, de aprobarse artículos como el que reemplaza las indemnizaciones por fondos de cese o el que precariza a los trabajadores de plataforma tratándolos como «independientes», se entraría en un escenario de conflictividad permanente que las empresas del sector no podrán soportar.
