El fin de la feria judicial de invierno no trajo tranquilidad al sistema de Justicia. Por el contrario, reavivó un conflicto salarial latente y puso en el centro de la escena a Julio Piumato, líder de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN). En declaraciones recientes, el dirigente gremial denunció que los trabajadores judiciales acumulan una pérdida salarial que ya supera el 30% y advirtió que no descartan profundizar las medidas de fuerza si no reciben una recomposición urgente.
La UEJN, bajo la conducción de Piumato, asegura que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios judiciales alcanza el 32%, una cifra alarmante que atribuyen a la falta de respuestas del Gobierno nacional y de la Corte Suprema de Justicia. El gremio ha calificado de «humillante y miserable» un aumento paritario del 2% ofrecido recientemente y ha reiterado que los salarios están siendo «limados en fetas» por la inflación.
Reclamo nacional y banderazos
El conflicto no es nuevo. La falta de acuerdo en las negociaciones paritarias ha llevado a los judiciales a realizar sucesivos paros y movilizaciones a lo largo del país. Los llamados «Banderazos Nacionales» han sido una constante, con epicentro en los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires, para visibilizar el reclamo y presionar por una mejora salarial.
Piumato ha sido enfático en su postura, destacando la «constancia, rebeldía y dignidad de los judiciales para no aceptar las migajas que nos vienen ofreciendo». El dirigente sindical ha advertido que si no se cumple con la recomposición salarial, la Justicia «no va a funcionar de acá a fin de año, o hasta que se cumpla».
La respuesta de la Corte y el Gobierno
El conflicto también pone en evidencia la tirantez en la relación entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo. En varias ocasiones, la Corte Suprema de Justicia ha solicitado al Gobierno la modificación de fondos presupuestarios para poder afrontar los aumentos, pero ha encontrado la negativa del Poder Ejecutivo.
En este contexto, la UEJN ha dirigido su reclamo tanto a la Corte, a la que le exige que concrete una «acordada» para cristalizar el acuerdo salarial, como al Gobierno, al que acusa de «avasallar» al Poder Judicial al negarle las partidas presupuestarias necesarias.
Panorama futuro
Con la vuelta de la actividad judicial plena, el conflicto salarial se posiciona como uno de los temas centrales en la agenda gremial. La posibilidad de un cese de actividades generalizado es real, y la UEJN ha anunciado que continuarán con los «banderazos» y no descartan huelgas de hasta 72 horas. La lucha, según el gremio, no es solo por el salario, sino también por el respeto a la independencia del Poder Judicial y la garantía de una Justicia que no esté «precarizada
