El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), pilar fundamental de la ciencia, la tecnología y la industria argentina, se encuentra en el ojo de la tormenta. Un decreto impulsado por el Gobierno nacional, que sería inminente su publicación en el Boletín Oficial, ha desatado una ola de protestas y preocupación en todo el país, advirtiendo sobre el riesgo de desmantelamiento del organismo, la pérdida de 700 puestos de trabajo y un grave impacto en la calidad y seguridad de los productos que consume la población.
Según diversas fuentes gremiales y medios especializados, el proyecto de decreto, impulsado desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger, tiene como objetivo centralizar el INTI, eliminando su autarquía y quitándole la potestad de administrar los fondos que genera a través de sus servicios a la industria. Estos ingresos, que representan el 35% de su presupuesto anual, serían absorbidos por la órbita ministerial, lo que los trabajadores y especialistas califican como un «vaciamiento» y un paso hacia la «inoperabilidad» del instituto.
La amenaza de despidos y el «achicamiento» del Estado
El punto de mayor conflicto reside en la consideración de que aproximadamente el 30% del personal actual del INTI, unas 700 personas, cumplen tareas «prescindibles». Esta declaración ha encendido las alarmas entre los trabajadores, que ven en la medida un plan de ajuste y despidos masivos. Giselle Santana, delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) e integrante de la Asamblea Multisectorial del INTI, ha sido enfática en señalar que este decreto no solo pone en riesgo empleos, sino que directamente «pone en riesgo a la población argentina» al desarticular la capacidad de certificación y control de calidad del organismo.
Las denuncias no solo provienen de los sindicatos. Desde el sector de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) hasta la Unión Industrial Argentina (UIA) han expresado su preocupación y reclamo por el futuro del INTI. El organismo es vital para la asistencia técnica, la innovación aplicada y la transferencia de conocimiento a todo el entramado productivo nacional, con especial atención a las PyMEs que generan la mayor parte del empleo en Argentina. La pérdida de autonomía del INTI, advierten, debilitaría su capacidad para gestionar recursos, firmar convenios estratégicos y definir prioridades técnicas, lo que impactaría directamente en la competitividad de la industria.
Movilización y rechazo en las calles
En respuesta a esta situación, los trabajadores del INTI han intensificado sus medidas de fuerza. Este lunes 7 de julio, se lleva a cabo una importante movilización en la sede central del organismo en Avenida General Paz, bajo la consigna «Abajo el Maldito Decreto» y «Sin INTI no hay industria». La jornada incluye una movilización y una conferencia de prensa, buscando visibilizar los riesgos que implicaría este cambio estructural. Se han sumado al reclamo sindicatos, referentes sociales, legisladores y usuarios, en una muestra de amplio rechazo a la política gubernamental.
La incertidumbre sobre el futuro del INTI es palpable entre sus empleados, quienes denuncian vivir una «agonía» ante la desinformación y la amenaza latente sobre sus fuentes laborales. Mientras el Gobierno avanza con lo que consideran una «reestructuración» para centralizar organismos técnicos como el INTI y el INTA, los trabajadores y un vasto sector de la sociedad civil y la industria se preparan para una batalla judicial y política en defensa de un organismo
clave para el desarrollo soberano del país.
Este conflicto en el INTI se suma a un escenario de tensiones laborales y gremiales en el país, en un contexto donde diversas organizaciones sindicales también han manifestado su preocupación por la «destrucción del salario» y la falta de reapertura de paritarias, como es el caso de los docentes del Colegio Nacional de Buenos Aires que han iniciado un paro de una semana. La situación del INTI, sin embargo, adquiere una dimensión particular por el rol estratégico que cumple el instituto en la matriz productiva y en la seguridad de los bienes de consumo de la población. El futuro del INTI, y con ello, el de parte de la industria y la ciencia argentina, pende de un hilo.

Por Wenceslao Alvarez de Toledo

Abogado especialista en Derecho Sindical, Laboral Individual y Colectivo. Toda una vida dedicada al Sindicato y a los Trabajadores.

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