El Gobierno del presidente Javier Milei sufrió ayer, jueves 2 de octubre de 2025, una de las derrotas legislativas más contundentes y amplias en la Cámara Alta, consolidando un quiebre en la relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso de la Nación. El Senado, con una mayoría especial de dos tercios de los votos, rechazó los vetos presidenciales a dos leyes cruciales:
- La Ley de Financiamiento Universitario.
- La Ley de Emergencia en Salud Pediátrica (que impacta directamente en hospitales de referencia como el Garrahan).
Ambas normas, cuya insistencia ya había sido votada previamente por la Cámara de Diputados, quedan automáticamente promulgadas y vigentes por mandato constitucional, obligando al Ejecutivo a implementarlas.
El Costo del Ajuste: Recomposición Salarial y Presupuestaria
Para el ámbito sindical y laboral, la aprobación de estas leyes representa una victoria significativa, ya que abordan directamente la pérdida de poder adquisitivo y el desfinanciamiento de servicios esenciales. - Financiamiento Universitario y el Reclamo Gremial Docente
La Ley de Financiamiento Universitario exige:
● Actualización Presupuestaria por IPC: Establece la recomposición de las partidas destinadas a gastos de funcionamiento de las universidades nacionales, ajustadas por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), para compensar la inflación acumulada desde 2023.
● Recomposición Salarial Obligatoria: Y, crucialmente para los gremios como CONADU, FEDUN y CTERA (docentes y no docentes), ordena al Poder Ejecutivo a recomponer los salarios del personal universitario desde diciembre de 2023 en línea con el IPC acumulado, y a convocar de manera obligatoria a la negociación paritaria.
El Gobierno había vetado la norma argumentando un «gasto desmedido e irresponsable» que pone en riesgo el equilibrio fiscal. No obstante, la movilización de la comunidad universitaria y la presión de los gremios lograron torcer la voluntad presidencial en el Congreso. - Emergencia Pediátrica: Lucha del Personal de la Salud
En paralelo, la Ley de Emergencia Pediátrica implica una reasignación de fondos para garantizar la compra de insumos, mantenimiento de infraestructura y, especialmente, la mejora de los sueldos de médicos, residentes y personal de apoyo en el sector pediátrico, afectado por la crisis presupuestaria y salarial. Esta ley fue defendida en las calles por los trabajadores del Hospital Garrahan, quienes incluso realizaron paros y movilizaciones durante la jornada de debate en el Senado.
La Triple Derrota y el Desafío Político del Gobierno
Con este doble rechazo de veto, se consolida la tercera derrota del Poder Ejecutivo en el Congreso en lo que va del año (la primera fue la Ley de Emergencia en Discapacidad, cuyo veto fue revertido el 4 de septiembre, aunque el Gobierno la tiene en suspenso).
El senador Martín Lousteau (UCR) y el jefe del bloque de Unión por la Patria, José Mayans, resaltaron el «enorme consenso» social y político que tienen estas leyes, reflejando que el ajuste fiscal está chocando con límites constitucionales y con demandas populares básicas.
La decisión del Senado subraya una profunda crisis de gobernabilidad para el oficialismo. La oposición unificada (Unión por la Patria, UCR, y bloques provinciales) demostró tener la capacidad de imponer su agenda y revertir decisiones cruciales del Poder Ejecutivo en temas sensibles como la educación, la salud y el derecho a la atención. La pelota vuelve ahora al Ejecutivo, que deberá definir si acata el mandato constitucional y ejecuta las leyes, o si intenta alguna nueva maniobra legal o política para dilatar su cumplimiento.
