La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), encabezada por Luis Barrionuevo, suscribió con la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) un nuevo acuerdo salarial complementario correspondiente a la paritaria 2025/2026 del Convenio Colectivo de Trabajo 389/04, norma convencional que regula a la mayor parte de los trabajadores del sector gastronómico y hotelero del país.
El entendimiento establece una recomposición de haberes para el trimestre abril-junio de 2026 mediante un esquema mixto que combina incrementos sobre los salarios básicos convencionales con el pago de gratificaciones extraordinarias no remunerativas durante los meses de abril y mayo. El acuerdo fue presentado ante la autoridad administrativa laboral y se encuentra en trámite de homologación.
Cómo se compone el aumento
Conforme surge del acta paritaria, las partes pactaron:
- Nuevos básicos de convenio para abril y mayo de 2026, con incidencia sobre adicionales convencionales.
- Pago de sumas no remunerativas en abril y mayo, diferenciadas por categoría profesional.
- Incorporación de la suma no remunerativa de mayo al salario básico a partir de junio de 2026, consolidando así una nueva base salarial para la próxima negociación paritaria.
Las gratificaciones extraordinarias no remunerativas oscilan, según categoría y nivel escalafonario, entre aproximadamente $37.000 y $73.500, sin integración a adicionales ni sujeción a aportes y contribuciones mientras mantengan tal naturaleza jurídica.

Alcance del acuerdo
La actualización resulta aplicable a todos los trabajadores comprendidos en el CCT 389/04, convenio colectivo de actividad que nuclea a buena parte de los empleados de hoteles, restaurantes, bares, confiterías, establecimientos gastronómicos y afines de la República Argentina.
La estructura salarial continúa organizada por categorías y subcategorías convencionales, respetando la segmentación histórica del convenio en función de:
- Nivel de calificación profesional
- Complejidad de tareas
- Responsabilidad funcional
- Tipo de establecimiento y categoría empresarial
Desde la organización sindical señalaron que la recomposición permitirá mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores del sector durante el tramo final de la negociación 2025/2026.
Cláusulas relevantes del entendimiento
Además de la actualización salarial, el acuerdo ratifica otros institutos convencionales de relevancia técnica:
- Cláusula de absorción/compensación: los importes pactados podrán absorberse hasta su concurrencia con aumentos otorgados a cuenta de futuros incrementos por las empresas.
- Compromiso de paz social: sindicato y cámara empresaria se obligan a mantener condiciones de normalidad en la actividad durante la vigencia del acuerdo.
- Ratificación de la contribución solidaria del 2% para trabajadores no afiliados, conforme a la práctica convencional histórica del sector.
- Compromiso de revisión en junio de 2026, a efectos de monitorear la evolución de variables macroeconómicas y reabrir negociaciones si resultara necesario.
Nuevo piso salarial para la actividad
Con la incorporación de la suma extraordinaria al básico en junio, las escalas salariales del sector consolidarán un nuevo piso remuneratorio que servirá de base para la paritaria 2026/2027, elevando estructuralmente el salario convencional de todas las categorías comprendidas.
Este mecanismo —consistente en otorgar sumas no remunerativas transitorias para luego incorporarlas al básico— se ha convertido en una herramienta recurrente en la negociación colectiva argentina para morigerar el impacto inmediato de cargas patronales, permitiendo a la vez recomponer gradualmente el salario conformado.
Análisis: una paritaria de transición con lógica defensiva
Más allá de la mejora nominal, el acuerdo evidencia nuevamente la consolidación de una metodología paritaria ya habitual en numerosos convenios colectivos: incrementos fragmentados, fuerte utilización de sumas no remunerativas y cláusulas de revisión de corto plazo.
Desde una perspectiva técnico-laboral, se trata de una negociación de carácter eminentemente defensivo, orientada más a preservar parcialmente el poder adquisitivo frente al contexto inflacionario que a producir una recomposición salarial real de fondo.
La incorporación diferida de las sumas extraordinarias al básico permite elevar el piso convencional hacia la próxima ronda paritaria, pero también refleja la dificultad estructural de muchos sectores empresarios para absorber aumentos plenamente remunerativos en un solo tramo.
En definitiva, el acuerdo UTHGRA–FEHGRA muestra una vez más cómo la negociación colectiva argentina continúa operando bajo una lógica de administración permanente de la emergencia inflacionaria, con acuerdos de corto plazo, revisiones periódicas y recomposiciones escalonadas.
